Casa Solariega de los Guillén

Es quizás la Casa Solariega que mejor conserva su rancio sabor de Residencia Solariega, que encierra en sí misma un claro exponente de nuestra mejor y más antigua arquitectura vernácula, y una considerable porción de la historia e intrahistoria de Don Benito.

Por sus parámetros arquitectónicos, su técnica constructiva y los materiales empleados, su construcción se sitúa en el siglo XVI, no habiendo perdido a día de hoy sus características de arquitectura popular. Originariamente construida por la familia Morales, ha pasado por vínculos matrimoniales y herencias por los Calderón de la Barca, Calderón de Robles y los Guillén, última familia propietaria del edificio antes de ser adquirido por el Ayuntamiento de Don Benito en el año 2018.

A la izquierda de su fachada se encuentra el escudo de armas de los Calderón de la Barca; y a la derecha de la misma, el de los Calderón de Robles.