Villa Romana "La Majona"

Situada a 8 km. de Don Benito, en la margen derecha del río Guadiana, fue descubierta de modo fortuito en el año 1995 a raíz de unas obras que se produjeron en la zona. El complejo descubierto aporta gran información para el conocimiento del mundo rural romano entre los siglos I y V d.C. y de sus formas de vida. La villa se diseñó conforme a los modelos clásicos de construcción romanos, en los que las habitaciones, con funciones muy bien definidas, se organizaban en torno a un gran patio central porticado o peristilo.

Los materiales utilizados para la construcción del edificio son de una extraordinaria nobleza, en la que podemos ver columnas de mármol para soportar los pórticos, mosaicos para la pavimentación de las estancias principales, pinturas murales para la decoración de las paredes y otros elementos constructivos de primer orden.

La excavación de la villa en sucesivas campañas ha reportado una serie de materiales arqueológicos que nos hacen comprender como era la vida y las principales actividades de los habitantes de este magnífico complejo.

En las primeras excavaciones apareció el famoso busto de mármol de La Majona, posible retrato del propietario del complejo, quien, por la finísima factura técnica del busto, que parece imitar los bustos del emperador Alejandro Severo (222-235 d.C.), podría ser una persona muy cercana al mismo.

Sin duda, el elemento más sobresaliente de este edificio fueron los magníficos mosaicos que pavimentan el lateral oeste y sur del mismo. Aunque lo más destacado de La Majona es una habitación de 200 m2 con pavimento geométrico; es la más grande de la península ibérica, solo comparable con otra que existe en Noheda (Cuenca) con 231 m2.

En 2015 se abre a la visita pública.